¿Tu perro se lame las heridas? Te explicamos por qué no debe hacerlo y cómo evitarlo

¿Tu perro se lame las heridas? Te explicamos por qué no debe hacerlo y cómo evitarlo

Es muy común ver a nuestra mascota lamiéndose por instinto cuando se ha hecho algún rasguño con el fin de limpiarse la herida, pero esto puede desencadenar en una infección.

 

Como bien sabemos, es un acto instintivo que tienen los animales, tantos los perros, gatos, caballos… lamerse las heridas es su manera de sanar las rozaduras o los cortes de su cuerpo.

La saliva tiene propiedades para terminar con bacterias, pero lamerse excesivamente no es bueno, ya que en vez de curarse, el animal terminaría aún más malherido, pudiendo provocar una enfermedad crónica como es la dermatitis acral por lamidos.

 

 

La dermatitis acral o granuloma acral comienza por una infección bacteriana, hongos, parásitos externos, alergia o enfermedad. Así, se desencadena cuando el animal comienza a lamerse de forma compulsiva la zona de la herida, sintiéndose aliviado debido a que la propia herida libera sustancias químicas que le producen placer y una sensación analgésica.

Esta dermatitis también puede venir causada por el lamido impulsivo de nuestro can en la zona afectada ya sea por aburrimiento, por llamar la atención o falta de mimos: el can siente una sensación de alivio y placer al chuparse o morderse la herida y esa satisfacción provoca que no pueda parar, llegando incluso a autolesionarse.

El granuloma acral es fácil de detectar: tras lamerse y mordisquearse la herida compulsivamente, el área dañada comenzará a agrandarse, acompañado de pérdida de pelo, úlceras, llagas, inflamación e hiperpigmentación.

 

 

Ante esta conducta, sin duda la mejor alternativa es el uso de antisépticos. Para evitar que la herida se le infecte y se le ponga aún peor aplicaremos el medicamento recomendado por nuestro veterinario, además de otras alternativas para evitar el acceso a la zona afectada. En el caso de que una bacteria haya provocado la dermatitis, nuestro veterinario optará por prescribir antibióticos, si ha sido a causa de la acción de parásitos, actuará en primer lugar para una desparasitación, por ejemplo.

 

Algunos consejos para evitar que nuestro perro o gato se limpie las heridas con su propia saliva

1.- Usar un collar isabelino

El más usual de todos y del que muchos de vosotros habréis oído hablar es el collar isabelino. Es un collar en forma de cono que llega hasta la nariz de nuestro can, de manera que evita a toda costa que el perro entre en contacto con cualquier parte de su cuerpo.

Existen diferentes tamaños y materiales según el perro. Este no es un aparato confortable para nuestra mascota y veremos que se puede sentir muy incómodo, pero es una manera eficiente de evitar que su estado empeore.

 

 

2.- Usar una camiseta o traje de recuperación

Si nuestro perro o gato ha sido operado recientemente (por ejemplo: una esterilización) o tiene heridas por el torso, la camiseta o traje de recuperación es la mejor idea, pues protege la herida de la suciedad y de los intentos por limpiarse de nuestro can.

Es una especie de mono ajustable que se adapta al cuerpo del animal cubriendo todo el torso.

 

3.- Utilizar vendajes desechables

Esta opción la usaremos en caso que las heridas se encuentren en las extremidades de nuestro perro o gato y en muchos casos irá acompañado del uso del collar isabelino.

Se trata de vendas transpirables, que dejan entrar y salir el aire para que la herida no se humedezca, evitando que el perro se resienta. Además, son ajustables (pueden apretarse o soltarse según el can esté más cómodo).

 

 

Con estos sencillos consejos podemos ayudar a nuestra mascota a que su recuperación sea más rápida y eficaz, evitando que el lamido compulsivo pueda provocar una infección de la herida.

 

¿Tu perro es dado a chuparse las heridas y no sabes como frenarlo? ¿Sabes alguna otra manera de evitarlo? No dudes en dejarnos tu opinión ¡Estamos encantados de leerlas!

 

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