Peluquería extrema para perros ¿Arte o maltrato?

Peluquería extrema para perros ¿Arte o maltrato?

La utilización de tintes, pegamentos o purpurinas ha llevado a esta profesión al extremo, sumando seguidores y detractores de estas nuevas técnicas.

 

La peluquería canina, como tantas otras cosas, es una invención humana.

Es cierto que en la naturaleza existe un tipo de peluquería que afecta a perros de pelo duro, como Teckels y Westies. Estos perros (se supone) que son cazadores, que entran en madrigueras y entre arbustos y se frotan en lugares ásperos, arrancándose así los pelos muertos  (en peluquería se conoce como “Striping”).

Más allá de esto, la peluquería canina por higiene comenzó en la Edad Moderna e incluso antes: desde que los perros entraron a formar parte de la Corte creció este oficio. Es más, se pueden observar caniches con los cuartos traseros rapados en grabados del siglo XVI. Por tanto, podemos decir que la peluquería con fines estéticos apareció en este siglo.

Como peluquera canina, me siento especialmente atada a este tema ya que, en muchos casos, se sobrepasan los límites.

En mi opinión, la peluquería es necesaria, sí, pero únicamente para mantener la salud de nuestras mascotas. Podemos realizar cortes bonitos con motivos estéticos, manteniendo siempre un equilibrio higiene-estética y nunca pesando más la estética que la higiene, porque, en ocasiones, este límite (mi límite) pasa a preocuparse más de la apariencia. Y, a veces, no solo se desequilibra sino que se llega  ignorar o, incluso, perjudicar la salud, como es el caso de la peluquería extrema.

 

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Partiendo de la base de la incomodidad y desagrado que les supone a los perros una sesión “normal” de peluquería (una sesión “normal” con un caniche pequeño, para un corte “normal”, puede llegar a las 2-3h…), imaginad lo que  debe ser aguantar horas y horas con tirones, enredones, manipulaciones, contenciones y, además, añadiendo plumas, flores, purpurina, pompones y hasta pegamentos y tintes.

En algunos medios se habla así de la peluquería canina extrema: “Es admirable la paciencia que tienen estos perros para aguantar las horas y horas de cepillo y, por supuesto, los peluqueros, que los convierten en auténticas obras maestras del estilismo.”

Me asusta especialmente que se usen palabras como “obra maestra”, además del tono con el que se habla y la cantidad de personas que se han unido a esta moda.

Más allá de lo bonito o feo que pueda parecernos, cabe destacar que los adeptos defienden a capa y espada que los tintes y demás productos no dañan a los perros.

Yo os propongo una pregunta para reflexionar: ¿Qué beneficios va a tener para el perro? Esta pregunta nos la podemos hacer siempre, con cualquier tema, y cuando la respuesta sea “ninguno”, podemos descartarlo.

Los tintes, por ejemplo, dan muchos problemas: no son aptos para uso canino, si lo ingieren (lamiéndose, por ejemplo) resultan tóxicos y, sin olvidarnos del desagradable olor a amoniaco que tienen (ya nos resulta molesto a nosotras cuando nos teñimos, imaginad para un perro).

Al igual que cortar las orejas y el rabo, modificar el pelaje del perro es innecesario, además de perjudicial. Pero, ¿podemos considerarlo maltrato?

En primer lugar, deberemos definir el maltrato. El maltrato es un mal trato. ¿Fácil, no?, para mí, una de las cosas que es un mal trato hacia ellos es no proporcionar unas condiciones de vida adecuadas y está claro que esto no lo cumple.

Según la Ley 4/2016, de 22 de Julio, de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid (sí, ya sé que solo en Madrid, pero confío en que sea ejemplo para el resto de España, y por qué no, del mundo); el maltrato está recogido por el Art. 29 como infracción grave con multas de 9.001€ hasta 45.000€.

Estos perros dejan de ser animales para convertirse en objetos a merced de unas personas, que, por mucha destreza que demuestren, tan solo les hacen daño. Daño emocional y físico. Hacen que pierdan la dignidad, porque sí, ellos también tienen. Y nuestra obligación es mantener su dignidad intacta, igual que hacen ellos con la nuestra.

 

¿Qué opinas tú sobre estas técnicas de peluquería extrema? ¿Te gustaría que tu perro fuese peinado conforme  a esta nueva corriente estética?

 

Imágenes de xlsemanal.com.

 

Cuatro Huellas
Cuatro Huellas

El blog de Irene, Berni y Blu (humana, perro y agapornis). Muy concienciados con el respeto y el amor a los animales.

Web: https://cuatrohuellasblog.com/

 

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